MENU

Language

Show contents for

Del agua, la agroecología y la juventud

El agua es un recurso de gran demanda, se utiliza en la agricultura y la ganadería, el lavado de alimentos, las industrias manufactureras y de producción, la limpieza de estructuras, la higiene personal, etc. 

El agua es un recurso crucial para todas las actividades humanas. Aunque no se puede insistir demasiado en la importancia del agua, ésta se ha contaminado constantemente y la calidad de tan valioso recurso se ha ido desintegrando gradualmente.

El sector industrial y agrícola, en muchos casos, utiliza los cuerpos de agua como espacio de descarga de los desechos de sus actividades. Estos desechos inoculan constantemente enormes cantidades de partículas químicas con una gran carga de materiales contaminantes, como nitratos, fosfatos y pesticidas. Según el informe: Water pollution from agriculture: a global review (FAO and IWMI 2017), la agricultura, junto con la ganadería, representa uno de los mayores sectores que utilizan el recurso hídrico. Dos tercios del agua utilizada por los seres humanos son para fines agrícolas.

Las aguas residuales son un gran problema ambiental. Contaminan irracionalmente los ecosistemas, afecta drásticamente la biodiversidad (fauna y flora) y no excluye a los seres humanos. Las consecuencias de las políticas y métodos de exploración perjudiciales, la gobernanza inadecuada, suelen ser las principales fuentes de la disminución del estado de dicho recurso. Este es un desafío complejo y multidimensional.

Según las Naciones Unidas, más del 80 % de las aguas residuales del mundo vuelven al medio ambiente sin ser tratadas. En algunos países menos desarrollados, esta cifra supera el 95 %. En los Estados Unidos, por ejemplo, las actividades agrícolas y ganaderas se consideran la principal fuente de contaminación de los ríos, arroyos, humedales, lagos y aguas subterráneas.

La contaminación se produce cuando las partículas lavadas de fertilizantes, pesticidas y residuos animales de las granjas y operaciones ganaderas entran en nuestras vías fluviales y liberan ciertas bacterias y patógenos. Así, estos componentes, permaneciendo intactos con la molécula de agua, crean las algas florecientes, una sopa tóxica azul-verde que se extiende sobre la superficie del agua, creando el "fenómeno de eutrofización" un término utilizado para describir la contaminación del agua causada por el exceso de nutrientes.

La contaminación del agua puede causar muchas alteraciones que, a largo plazo, afectarán a la salud humana, al crecimiento económico, a los servicios sociales con sus respectivos costos y al ecosistema.  Al tratarse de un desafío de magnitud mundial, la contaminación del agua merece una atención urgente por parte de todos los agentes sociales.

Nada de esto será fácil. Sin embargo, hay muchas alternativas para emprender iniciativas decisivas para hacer frente a esa situación. Por mencionar algunas opciones:

  • Realizar campañas mundiales de sensibilización para la población (jóvenes, familias rurales y urbanas), los gobiernos y el sector privado.
  • Influir en las políticas de producción del sector agrícola (reduciendo o erradicando el uso de fertilizantes sintéticos o químicos, establecer sistemas de biofiltro en los vertederos).
  • Proporcionar más enfoques agroecológicos. (10 elementos de la agroecología como referencias
  • Instalar sistemas de tratamiento de aguas residuales en industrias manufactureras, hogares, alcantarillas y otras áreas. 
  • Tener en cuenta la tendencia de los jóvenes, (Integridad de los Jóvenes) en las políticas de toma de decisiones; donde exista un entorno de apoyo para los jóvenes, éstos podrán percibir habilidades adecuadas, acciones tangibles para mitigar las causas y consecuencias de tal situación. 
  • Destacar la adopción de esas medidas, ya que son esenciales para un ecosistema saludable y la protección de dicho recurso.

 

Photo credit: Wendel Georges